sábado, 1 de noviembre de 2008

APAGA LA TELE, PRENDE UN LIBRO...


Para formar tu Club o Círculo de Lectura

¿Te interesa formar o participar en un Club de Lectura?

¿Qué es un Club de Lectura?

Es un grupo de personas que leen al mismo tiempo un libro, cad quien en su casa, y una vez por semana, día y hora fijos, se reúnen para comentar las páginas leídas previo acuerdo.
En las reuniones se debate lo que se ha leído en cas: estilo literario, la acción misma, los personajes y se enriquece con las particpación, opiniones y experiencias de miembros del Club.

Como dijo el escritor Ignacio Solares "La literatura es un viaje hacia dentro de tí mismo y un espejo"

En cada reunión se acuerda la cantidad a leer en los días siguientes y sólo se analiza esa parte en la próxima, aunque cada quién pueda adelantarse libremente.
Los Clubes tienen éxito porque permiten la lectura personal e íntima y a la vez brinda la posiblidad de compartirla con otras personas.

Deberán decidirse el tipo de lectura que prefieran:
Narrativa, Ensayo, Biografía, Historia, Filosofía, Ciencia, etc.

Puede ser en un idioma extranjero para practicarlo.

Los Clubes deben definirse para el tipo de usuarios y lugar en donde se ralice.
Si es para mujeres o mixto. De ancianos, enfermos, niños, presos, etc.

Para formar el Club se necesitan 3 ingredientes:
Lectores, libros y un coordinador.

Veamos cómo sigue la Receta:
1 Los lectores
La primera cuestión que hay que aclarar es la cantidad de lectores necesaria para formar un club, y eso varía si hablamos de lectores infantiles o de adultos.
Clubes de adultos:
Pueden empezar a funcionar cuando haya diez personas dispuestas a arrancar.
El grupo ideal es el de veinte a veinticinco, porque en un grupo de esas dimensiones se producen opiniones variadas y es fácil que todos puedan expresarlas.
Se puede admitir un número mayor, pero no conviene que los clubes suban por encima de los treinta lectores, para que todos puedan intervenir en las reuniones.
Cuando un grupo sobrepasa esa cantidad debe dividirse en dos. Así pueden incorporarse nuevas personas en cada uno de ellos hasta que se alcance de nuevo la cifra aludida y sea necesaria una nueva división.
Clubes infantiles o juveniles:Los niños y los jóvenes necesitan una atención más personalizada que los adultos; por lo tanto:
Un club juvenil puede empezar a funcionar cuando haya cinco lectores dispuestos a ello, y no conviene que exceda de quince personas.
En el caso de los niños debe subirse el tope mínimo, porque las reuniones con menos de diez pueden resultar aburridas, pero el máximo de quince también es aplicable.
3.2 Los libros
El segundo requisito para formar un club son los libros, en cantidad suficiente para que cada una de las personas que forman parte del grupo pueda manejar un ejemplar. A estos materiales puede accederse de dos maneras:
por compra
a través del préstamo· El préstamo
Cuando un organismo se plantea organizar un club de lectura debe mirar alrededor e identificar los lugares en los que puede encontrar ayuda. Aun en el caso de que el promotor del club tenga dinero para comprar obras, saber qué otras instituciones tienen este tipo de fondos es útil: se pueden establecer préstamos recíprocos y sacar el máximo partido a las inversiones.En general, las bibliotecas públicas grandes tienen presupuestos que les permiten comprar ejemplares múltiples de varios títulos cada año y, cuando esas obras ya han circulado entre sus usuarios, quedan disponibles para el préstamo, de manera que las bibliotecas más pequeñas, las asociaciones o los centros de enseñanza pueden utilizarlos. Incluso en el caso de que la biblioteca grande no organice ningún club de lectura y por lo tanto no posea este tipo de fondos para el préstamo colectivo, si un usuario institucional le plantea esa necesidad debe adquirirlos para satisfacer esa demanda, de la misma forma que compra materiales cuando un usuario individual los pide.
· La compra
Cuando se van a comprar treinta ejemplares de una obra para adultos -o quince, si los lectores son niños o jóvenes- hay que hacer una selección cuidadosa. El gasto es elevado, así que hay que tratar de no equivocarse. La experiencia demuestra que el siguiente decálogo es útil:

1 Conviene realizar la selección en equipo. Varias personas se equivocan menos que una.

2 Las personas que vayan a hacer la selección deben haber leído previamente las obras candidatas, para poder juzgar de primera mano.

3 Las novedades resultan muy atractivas para los lectores, pero a veces envejecen enseguida. Hay que analizarlas con especial cuidado y adquirir sólo aquellas que, por sus méritos literarios, se suponga que van a seguir teniendo valor pasado un tiempo. Este principio se aplica especialmente a los premios literarios.

4 Conviene contar con los clásicos, a pesar de que pueden provocar cierto rechazo. Se procurará escoger los más amenos y, antes de proceder a su lectura, se obtendrá la aprobación del grupo.

5 Los temas que más suelen interesar son los que tratan de la vida cotidiana, la actualidad, culturas lejanas y exóticas, historia, temas locales, intriga, biografías breves... La literatura fantástica funciona muy bien en los clubes juveniles, pero no tanto en los de adultos. La poesía se acepta de forma esporádica y como complemento en las reuniones: hay grupos a los que les gusta empezar leyendo un poema. Cada día lo selecciona una persona distinta y así se van divulgando distintos poetas.

6 Los libros de club no deben tener más de 600 o 700 páginas. La ración semanal de lectura suele rondar las 100, y no conviene estar demasiadas semanas con la misma obra.

7 Aunque sea más cara, siempre se debe elegir una buena edición, con una encuadernación sólida y un tamaño de letra legible. Eso permite la utilización de las obras por varios grupos y hace rentable la inversión.

8 Cuando se lee una novela que tiene versión cinematográfica conviene adquirir también la película para poder comparar al final las dos versiones.

9 Hay obras que son un acierto seguro. Las bibliotecas que realizan esta actividad desde hace tiempo saben qué títulos suelen gustar a todo tipo de lectores ; vale la pena apoyarse en su experiencia y, para completar esa información, conviene ir reseñando los resultados que se van obteniendo con las obras que se van leyendo.

10 Conviene comprar treinta ejemplares para clubes de adultos y quince para los infantiles y juveniles, aunque el grupo no alcance todavía esa cifra. Los clubes van creciendo y pasado un tiempo acaban haciendo falta los treinta o los quince ejemplares.

3.3 El coordinador
Las funciones que ha de ejercer un coordinador o coordinadora de club de lectura son las siguientes:
moderar las reuniones: hacer que se respeten los turnos de palabra, evitar enfrentamientos, racionar el tiempo de participación...
recoger y transmitir al grupo el mensaje contenido en el libro
plantear en las sesiones preguntas que estimulen la intervención de todos los miembros del grupo
organizar actividades complementarias: encuentros con autores, visitas a exposiciones, asistencias colectivas al teatro y al cine, fiestas...

Las bibliotecas que realizan desde hace tiempo esta actividad han contado con coordinadores de muy diversos tipos:

objetores de conciencia
profesores de literatura
miembros de la plantilla de la biblioteca (y no siempre bibliotecarios profesionales)
personas que en un principio formaban parte de un club y destacaron por su agudeza crítica y su habilidad comunicativa...
A la luz de esa experiencia se puede afirmar que no es tan importante el perfil profesional del coordinador como sus características personales. No importa que no haya pasado por la universidad, y por supuesto no es necesario que haya estudiado biblioteconomía ni que sea un especialista en crítica literaria, pero sí que tenga las siguientes cualidades, relacionadas con las tareas que ha de ejercer:

Una cultura amplia y muchas lecturas.
Facilidad para la comunicación y capacidad de liderazgo
Capacidad de síntesis
Instinto para la provocación: el mejor coordinador es el que hace protagonista al grupo.
Capacidad de organización
Disponibilidad de tiempo: la persona que se haga cargo del club no debe tener plazo de finalización a la vista. Los grupos soportan mal los cambios frecuentes.

Un aspecto importante al hablar de los coordinadores es el económico.
Si es el bibliotecario quien se hace cargo de esta tarea, no se producen costes. Pero puede que el bibliotecario no tenga tiempo, o que haya que desdoblar grupos y sea necesaria otra persona.
Lo ideal es disponer de un presupuesto específico para pagar esa dedicación, pero casi siempre hay que buscar personas que cumplan las condiciones requeridas y estén dispuestas a ofrecerse como voluntarias, sin remuneración.
Afortunadamente no es imposible encontrarlas; la cantera más importante está en los propios clubes
En los grupos ya sólidos la figura del coordinador puede delegarse en los lectores de forma rotatoria. Si el club sigue funcionando correctamente, esta situación puede prolongarse indefinidamente y su coordinador puede dedicarse a formar otro grupo.


4 Elaboración
4.1 Primeros pasos
Para reunir a cinco jóvenes, diez niños o diez adultos dispuestos a compartir sus lecturas y las emociones que ellas despiertan el primer paso es la propaganda.

Hay que divulgar la actividad por todos los medios disponibles, por ejemplo:
volantes entregados en mano, situadas en los mostradores de préstamo de las bibliotecas o buzonadas en toda la localidad
visitas personales a los centros de enseñanza
publicación de la noticia en los medios de comunicación escritos, hablados e incluso en los canales de televisión local
carteles impresos o confeccionados manualmente situados en lugares visibles
llamadas telefónicas o cartas a las asociaciones culturales, de vecinos, de mujeres (es sabido que hoy en día son ellas las que más leen)...

Todos los mecanismos que usan los que quieren vender algo.

Para aplicar algunos de ellos hace falta tener dinero -por ejemplo, los volantes u octavillas hechas en la imprenta-, pero otros pueden prepararse con los medios disponibles en una biblioteca modesta.

Siguendo con el ejemplo de los volantes ( octavillas), pueden hacerse con la fotocopiadora; no salen tan llamativas pero informan igual.

Si se usan volantes , resulta especialmente útil explicar en ellas lo que se hace y lo que no se hace en un club de lectura, para que los posibles usuarios se formen una idea exacta, por ejemplo, conviene decir que:
no se lee en alto en las sesiones (a algunas personas puede darles vergüenza)
no hay que intervenir forzosamente en los debates
no tiene que comprarse el libro cada uno
si hay que pagar algo o nada para pertenecer al club
sí se lee en casa, de una forma personal
sí se puede acudir a las reuniones aunque no haya dado tiempo a leer todo el fragmento marcado
sí se ven películas basadas en las novelas que se van leyendo
sí se hacen actividades culturales complementarias

También conviene incluir una lista de los libros que se van a leer en los primeros meses, y que deben ser títulos muy atractivos: sobre todo novedades y bestsellers.

A medida que las personas van mostrando su interés por participar en el club de lectura hay que hacer una toma de datos en unas hojas que tendrán los siguientes epígrafes:
nombre
dirección
teléfono
si es una biblioteca la promotora del club, el número de socio

Cuando cada persona rellene su hoja hay que comunicarle que se le convocará a la primera reunión en cuanto se den las condiciones para arrancar, es decir, cuando se haya reunido el número mínimo del que se ha hablado en el apartado 3.1.

No hay que desanimarse si, cuando se hace la convocatoria, la respuesta es menos entusiasta de lo que en un principio se esperaba.
Si hay un momento crítico a la hora de formar un club de lectura es el inicio.
Una vez puesto en marcha, aparece el mejor método de divulgación posible: el boca a boca.
Los primeros lectores se lo suelen recomendar a sus conocidos, y así es como el club empieza a crecer.
En poblaciones pequeñas es posible que la primera convocatoria obtenga una respuesta pobre.
Si no se reúne el número de personas que permite arrancar, hay que dejar pasar unos meses y volverlo a plantear más tarde. A la segunda el club suele salir adelante. Las personas necesitan tiempo para asimilar una nueva actividad y vencer la pereza inicial.

4.2 Desarrollo
Las condiciones ideales para el funcionamiento de un club son las siguientes:
Frecuencia semanal para las reuniones
longitud aproximada de una hora y media para las sesiones
un entorno en el que estén presentes los libros como lugar de reunión
colocación del grupo en círculo, viéndose todos las caras
es deseable que todos los miembros del club conozcan los nombres de los demás; para ello es muy útil repartir hojas con las fotos y los nombres de todos.

La línea ideal de un club es la que mezcla el aprendizaje con el debate: es importante ampliar los márgenes del libro invitando a los lectores a que busquen datos sobre la época en la que se desarrolla la acción, analicen el estilo y la estructura de las obras o se documenten sobre el autor... el coordinador también debe hacerlo, por si los lectores no aceptan su invitación, y debe compartir sus fuentes de conocimiento con ellos, transmitiendo así la idea de que aprender nuevas cosas es muy fácil: sólo hay que ir a buscar las informaciones allá donde se encuentren.

Antes de cada reunión el coordinador debe haber preparado la lectura de manera minuciosa:
tomando notas de los aspectos más destacables
preparando preguntas para lanzarlas durante la sesión, por ejemplo:
¿qué ha parecido tal o cual personaje?
¿son lógicas sus reacciones?
¿recuerda a algún otro personaje conocido?
¿alguien sabe cosas que puedan completar algunos aspectos de la acción narrada?
¿es creíble lo que cuenta el autor?
¿se entiende bien la obra o resulta complicada?
¿qué estilo literario ha usado?

En las reuniones semanales el coloquio comenzará una vez que estén sentados todos los componentes del grupo. Se supone que todos los miembros acuden con la lectura realizada, pero si alguno no ha podido llegar al tope marcado no importa: escuchar a sus compañeros hablar de lo que ha ocurrido en las páginas no leídas por él es la mejor incitación para ponerse al día en la sesión siguiente.
La reunión puede comenzar pidiendo el coordinador que algún voluntario dé su opinión global sobre el trozo leído. Esa primera intervención irá dando lugar a otras, pero si llega un momento en el que el grupo calla, el coordinador debe lanzar nuevas preguntas.
No hace falta decir que el coloquio ha de desarrollarse en un clima de respeto y tolerancia, evitando los diálogos particulares. Se puede fomentar la costumbre de que los lectores anoten en una libreta los pasajes que más les hayan gustado y los lean en voz alta para los demás, compartiendo la emoción estética que a ellos les han causado. Y para introducir variedad en las sesiones, sobre todo cuando un libro está resultando pesado, conviene intercalar la lectura de artículos de prensa, poemas o teatro.
Los debates sobre el libro, especialmente si se ha seleccionado una obra de actualidad en la que se tocan temas cotidianos, pueden llevar a los lectores a tratar temas personales. A veces se llega incluso hasta el terreno de la confidencia; por ello ha de quedar claro que el secreto confidencial debe ser respetado.
Al final de cada libro es interesante hacer una rueda de conclusiones, invitando a todos los lectores -en el orden en el que están situados- a dar su opinión final sobre la obra. Es una buena forma de conseguir la participación de las personas más reservadas.


5 Remate final
La receta del club de lectura ya está completa. Pero, como a todos los platos de calidad, conviene ponerle el adorno final; por eso vamos a hablar sobre otras actividades culturales que se pueden hacer a partir de los clubes.
Una de las principales virtudes de los clubes de lectura es que abren el mundo de la cultura a las personas que en un principio se acercan a ellos sólo para leer más. Las actividades culturales posibles a partir de los clubes de lectura son de tres tipos:

Las que se derivan fácilmente de los clubes de lectura, por ejemplo:
encuentros con los escritores que más han gustado
visión colectiva -en el cine o en vídeo- de películas basadas en las novelas que se van leyendo.
Las que no tienen tanta relación con las obras que se van conociendo, pero abren el horizonte cultural de los miembros de los clubes. Por ejemplo:
acudir a representaciones teatrales o a espectáculos notables, como el famoso Circo del Sol
excursiones con fines artísticos: la visita a las Edades del Hombre, por citar una concreta
visita a exposiciones o a museos
recorridos por ciudades cercanas, (o por la propia, a veces una verdadera desconocida), con un guía que explique su historia
Las que no tienen mucho que ver con la cultura pero tienen un gran valor como método de cohesión del grupo. Son las fiestas:
la cena de navidad o de fin de curso
la celebración de algún cumpleaños o de algún acontecimiento especial...
Casi todas estas actividades pueden ser abordadas sin problema aunque no haya un presupuesto específico, pues los miembros del club pagan con gusto la parte que les corresponde para ir al cine o al teatro -incluso si, para ello, hay que alquilar un autobús-, hacer una excursión -aunque sea de varios días- o celebrar una cena. Únicamente las visitas de autores pueden dar dificultades, porque se supone que los honorarios deben ir por cuenta de la entidad que organiza el club. Si se cuenta con dinero, el problema no existe. Y si no es así, se puede intentar conseguir el apoyo de las editoriales, o llamar directamente al escritor y explicarle el caso. Muchos de ellos acceden a encontrarse con grupos de lectores sin cobrar, siempre que los lectores lo sean realmente, es decir, que se trate de personas que han dedicado atención y tiempo a su obra. En localidades periféricas puede haber un segundo escollo, y es cubrir los gastos de su traslado. Pero siempre será más fácil acceder a un autor si sólo hay que cubrir sus gastos -y esto también se puede hacer "a escote"- que si, además, hay que hacer frente a unos honorarios.
Para finalizar sólo queda aconsejar vivamente la organización de clubes de lectura. Son un alimento muy sabroso, tanto para los organizadores como para las personas que los componen. Que tengan muy buen provecho todos cuantos se decidan a hacerlos.


6 Lista de obras aconsejadas
6.1 Veinticinco títulos para adultos
El amor en los tiempos del cólera. Gabriel García Márquez
El camino. Miguel Delibes
Caperucita en Manhattan. Carmen Martín Gaite
El cartero de Neruda. Antonio Skármeta
La casa de los espíritus. Isabel Allende
Crónica del rey pasmado. Gonzalo Torrente Ballester
De parte de la princesa muerta. Kenizé Mourad
El dios de las pequeñas cosas. Arundhati Roy
Esa dama. Kate O'Brian
La hija del caníbal. Rosa Montero
Historia de una maestra. Josefina Aldecoa
El jinete polaco. Antonio Muñoz Molina
La lluvia amarilla. Julio Llamazares
Madame Bovary. Gustave Flaubert
Malena es un nombre de tango. Almudena Grandes
Manolito Gafotas. Elvira Lindo
Mejillones para cenar. Birgit Vanderbeke
Narradores de la noche. Rafik Schami
La peste. Albert Camus
Los pilares de la tierra. Ken Follet
Primavera con una esquina rota. Mario Benedetti
Sinuhé el egipcio. Mika Waltari
La sonrisa etrusca. José Luis Sampedro
Sostiene Pereira. Antonio Tabucchi
Las uvas de la ira. John Steinbeck
6.2 Quince títulos para jóvenes
El club de los poetas muertos. N. H. Kleinbaum
El diario secreto de Adrian Mole. Sue Townsend
Los escarabajos vuelan al atardecer. Maria Gripe
El hobbit. J.R.R. Tolkien
La isla del tesoro. R.L. Stevenson
Los jardines cifrados. Carlo Frabetti
No pidas sardina fuera de temporada. Andreu Martín y Jaume Ribera
Noche de viernes. Jordi Sierra i Fabra
Parque Jurásico. Michael Crichton
Rebeldes. Sisan Hinton
El señor de las moscas. William Golding
Sin máscara. Alfredo Gómez Cerdá
Sin noticias de Gurb. Eduardo Mendoza
La tienda de palabras. Jesús Marchamalo
Los trenes del verano. José María Merino
6.3 Quince títulos para niños
El 35 de mayo. Erich Kästner
Aventuras de la mano negra. H. Press
Aventuras de Tom Sawyer. Mark Twain
Bambulo. Bernardo Atxaga
Billy y el vestido rosa. Anne Fine
Las brujas. Roald Dhal (y todas las obras de este autor)
Cuentos para jugar. Gianni Rodari
La guerra de los botones. Louis Pergaud
Konrad. Christine Nöstlinger
El misterio de la isla de Tokland. J.M. Gisbert
Momo. Michael Ende
El pequeño Nicolás. R. Goscinny
El pequeño vampiro. Angela Sommer-Bodenburg
Sapo y Sepo un año entero. Arnold Lobel
Un tiesto lleno de lápices. Juan Farias



Bibliografía:
Alonso, Pura et al. "Primer encuentro de clubes de lectura: Biblioteca Pública del Estado de Guadalajara". En: Educación y Biblioteca. Nº 113 Madrid: Tilde, 2000. Pp. 4-12.
Arellano Yanguas, Villar. "El Club de Lectores : un instrumento para socializar la lectura". En: Educación y Biblioteca Año 7, nº 61 (oct. 1995) ; p. 57-58.
Calvo Alonso-Cortés, Blanca. "Excepciones que transofrman las reglas: los clubs de lectura". En: Educación y Biblioteca. Nº 35 (mar. 1993) pp. 63-65.
Donat, Eva. "Els clubs de lectura a les biblioteques del districte (Ciutat Vella)". En: La Municipal de Barcelona, nº 59 desembre 98- febrer 99, accesible en http://www.publicacions.bcn.es/Lamunicipal/59/quefem6.htm
Faraon Llorens, Mª Dolors Insa. "Campaña de animación lectora para adultos". Educación y Biblioteca. Nº 35 (mar. 1993). Pp. 52-53.
Jara Fernánadez, Carmen. "Un taller de animación a la lectura: club de lectura de la biblioteca pública de Ceutí (Murcia)". En: Educación y Biblioteca año 9, nº76 (febrero, 1997) ; p. 49-50.
Lavigneur, Philippe. "Animation de la lecture et programmes de lecture d'été ",: Argus, Vol. 28 (1999): Num. 1, 15-20.
Marlasca Gutiérrez, Mª Begoña: "Taller de lectura para adultos. Biblioteca Pública de Cuenca". En: Educación y Biblioteca. Nº 35, (mar. 1993), pp. 60-62.
Puig Ramírez, Marta. "Programa de incentivación a las escuelas de adultos". Educación y Biblioteca. Nº 35 (mar. 1993. Pp. 58-59.
Rodríguez Rivero, M. "Leer para discutir, Discutir para conocerse". El país. Suplemento Babelia de 31 de julio de 1999, p. 3.

http://travesia.mcu.es/receta.asp#definicion

LOS MEXICANOS SÍ LEEN!

















Resultados de una Encuesta en Yahoo. Me intersaba en especial este sitio porque la mayoría que participan son jóvenes.
Las Respuestas a las Preguntas:¿Qué harías para que los mexicanos lean más de tres libros al año?
¿Por qué fracasan los programas de fomento a la lectura?
Fueron las siguientes:

-cerrar televisa y television azteca,
-pondria laxante en toda la comida asi no dejarian de ir al W.C......jaJAjaJA,
-menos letras y mas divujos =)(sic),
-haha.. esque es simplemente que se la pasan más en la televisión y eso (soy mexicana) no lo negaré yo tambien pero si me pongo a leer y todo... y creanme que aunke suene bien nerd xD no leo libros asii como de la escuela xD (si no tengo tarea ni los agarro) me pongo no sé a leer una novela o un manga.!es solo cuestión de voluntad,
-la verdad es que la pasion por los libros se deberia fomentar desde muy temprana edad y los encargados de eso deberian ser los padres oen su defecto los familiares.y bueno la mejer manera es enpesar uno mismo con el ejemplo,
-Es que ni los publican esos programas. Necesitaria ser un programa asi como el que hicieron de kilos menos. Y necesitan fomentarlo desde niños para que adquieran un habito,
-quitarles la tele y el internet,

-pienso que la television deberia ser mas productiva, dejaran de dedicarse al chisme eso no es productivo, crearan un canal mas intitucional y que se impulse desde chicos a los jovenes que la musica no es un arte para todas las personas y que tengan un poco mas de autonomia creo que mexico es reconocida es porque los cntantes que no tienen fama en sus paises van a mexico y alla los mexicanos compren de una los cd tienen una cultura mas errada pero por el mismo ejemplo de la television tu sabes que ella es el maestro de la actualidad,
-Primero enseñarles a leer. (No es una broma)En muchos países sucede lo mismo. Es la falta de programas escolares que no solo no motivan a la lectura, sino que además en algunas materias no se les exige leer libro alguno, los profesores y maestros lo suplantan con apuntes fotocopiados de mala calidad y muy resumidos.Y ahora con el advenimiento de Internet, los alumnos de primario y secundario, bajan información, cortan, pegan e imprimen la información parcializada.Y luego los resultados están a la vista todos aquellos que no son motivados en la primaria y secundaria a leer, son un fracaso seguro en las Universidades.Por lo menos así es la educación en la mayoría de los establecimientos educativos argentinos.A principio de éste año, un profesor Universitario de derecho entró a su clase el primer día y realizó una encuesta, entre las preguntas, una de ellas era ¿Cómo se llamaba el gobernador de Buenos Aires? Muchos alumnos no lo sabían, es decir que no solo no leen libros que ni siquiera hojean Diarios ni miran Noticieros por TV, y ni hablar de utilizar Internet para informarse.Desinformados, poca educación y conocimientos producen los altos índices de deserción en las Universidades en los primeros años.
-¿En serio leen tres libros al año?Yo me jacto de leer bastante y mi promedio es muy pobre, ando como en 0.6 al mes, o como 7 al año, sin contar revistas, periódicos y otras publicaciones.Hace unos meses hacía yo la pregunta de que libros han leido en el año, no me sorprendió que los chairos "alfa" ni asomaran la cabecita, y luego teníamos a los que habían leido El Capital como por quinta vez... asi es la chairada.Pondría el link a la pregunta, pero la verdad es que como de costumbre la chairada se sintió ofendida y cancelaron mi pregunta.
-Soy estudiante de bachillerato y pues he notado que la gente de mi edad si lee y much o por lo menos con los que convivo sin embargo personas adultas de entre 25 a 55 años no leen nada ny tal vez sea por que el sistema educativo antiguo era una basuar la escuela ha mejorado eso lo aseguro sali de la secundatria hace dos años y es mejor que cuando mi hermana la cursaba pero actualmente los medios como la tv y el internet dominan pero creo que no solo se trata de leer si no de aprender por cualquier medio y yo he apprendido bastante en WIKIPEDIA, YAHOO RESPUESTAS, DISCOVERY CHANEL Y ANIMAL PLANETademas este años llevo como 20 libros leidos y tambien estoy escribiendo mis propias novelas llevo dos a la mitad ...
-Qué tal si les bajamos los precios? Porque tengo entendido que son bastante caros,
-CENSURAR LA TV* BAJAR EL PRECIO DE LOS LIBROS,
-Leer para que? para mejorar la lectura o para aprender?En la actualidad existen también los audio libros que son una buena opción.
-*bueno primero educar al pueblo y segundo darle trabajo porque la gent elo que quiere primero es tener comida y despues pensar en leer pero el gobierno ha usado una estrategia perfecta para mantener al pueblo sumido en la ignoracia el silencio y el abandono de los pueblos y hacerles sentir que aunque se uqejen nadie escuchara.
-Creo que basicamente debe estar implementado en las Escuelas y de ahi en mas contemplar a quienes corresponda las calificaciones para continuar en sus Estudios...si un Alumno no sabe leer o tiene Ortografias deplorables...no se le deben dar pases a cursos superiores.Es fundamental la base.....columna vertebral de un todo a futuro...si los Gobiernos no se ocupan de ello. y las Escuelas no aplican sus Reglamentos.....nadie lo hara...ni los mismos Padres.
-Buenisima pregunta,cerrar televisa y tvazteca,
-Se lee poco en Latinoamerica, hay que difundir mas, educar, dar ejemplo en el hogar, hacer entender que leer es un disfrute, que te acompaña un libro, te culturiza, viajas con el. En mi pais se esta editando muchisimo y se reparten libros gratuitamente, los maestros y la familia deben influir sobre los niños para que lean desde chiquitos.Menos tele y menos compu, a leer y a contarles cuentos.












Pero... ¿Qué se lee en México?

Este amplio reportaje sobre la salud del mercado editorial mexicano echa abajo el mito de que en México no se lee.
Tras entrevistar a editores y libreros, y verificar cifras de ventas, Magali Tercero arroja algunos datos espeluznantes:
Los mexicanos sí leen y mucho, pero lo que leen está muy lejos de la literatura.
¿Cómo se configura la cultura en un país que vende anualmente 41.6 millones de ejemplares de El libro vaquero?
REPORTAJE ¤ Los tirajes más altos en el país contienen chatarra.

¿La lectura es una experiencia cultural ajena a los mexicanos?

ANGEL VARGAS Y CARLOS PAUL /III Y ULTIMA.

Es mentira que los mexicanos no lean.
No obstante, sus preferencias se inclinan hacia las revistas e historietas vendidas en los cerca de 25 mil puestos de periódicos, en lugar de los libros que se ofertan en las mil 500 librerías y los 2 mil 700 establecimientos cerrados del país (tiendas de autoservicio, restaurantes y cafeterías).

Lo anterior se desprende de un estudio de mercado en el que se revelan los altos tirajes de las editoras de revistas dirigidas a los sectores populares.
Por citar las más importantes, Editorial Novedades lanza semanalmente a la venta 800 mil ejemplares tanto de El libro vaquero como de El libro semanal, mientras que las editoriales Toukan y Mango hacen lo propio, también a la semana, con Erotika (400 mil ejemplares) y Sabrosas y bien entronas y Las chambeadoras (300 mil ejemplares cada una).

En el rubro de las revistas de entretenimiento familiar, Grupo Editorial Televisa se alza como líder del ramo, pero no sólo en México, sino en la totalidad de América Latina, consignando, en 1997, la "impresión de 130 millones de ejemplares.

De sus 41 títulos, 39 de los cuales circulan en México, enuncia como los más exitosos a Tv y novelas, Teleguía, Eres y Vanidades con un tiraje mensual, durante 1996, de 2 millones 280 mil, un millón 500 mil, 800 mil y 550 mil ejemplares, respectivamente.

Acerca de esta jetatura de las publicaciones efímeras sobre los libros en nuestro país, el escritor Juan Villoro afirma que ello dista mucho de significar que los mexicanos sí lean. "Si entendemos la lectura como una experiencia cultural, hay que decir que leer chatarra no es leer, como tampoco podemos considerar que son muy cultas las personas que leen sin cesar los mensajes en las cajas de cereales mientras desayunan", reflexiona.

"La única manera de medir la lectura real, como ejercicio intelectual, son los libros, las revistas y los periódicos con contenidos culturales. Y no hay duda que en ese rubro el hábito de lectura está en la lona."

El mercado de revistas o historietas populares está dominado por siete editoriales, que en total publican 47 títulos, la mayoría semanales (31), siendo Ejea la que mayor número aporta, con 18.
Le sigue la ya mencionada Novedades, con diez.
De esos 47 títulos, predominan los dirigidos al género masculino, con 39, de los cuales a su vez imperan, con 28, los de temática sexual, entre ellos Pícaras, infieles y ponedoras, Querubines y diablillas, Sábanas mojadas, Lujuria mortal, Las maestras del colchón, Cachondas de lavaderos y chismes y Eróticos anónimos, gran parte de ellos publicados por Ejea. Voluptuosas mujeres dibujadas en lúbricas situaciones de sexualidad explícita definen el éxito de este tipo de ediciones que, además de lo visual, son condimentadas con argumentos "cachondos" y un lenguaje llano en el que prevalece el doble sentido, como este fragmento retomado de "¡Le apadrinaron el chicuelo!", número 38 de Las del talón: Las manos del taquero se posaron sobre esas morenas y duras carnes. ?Tienes que obedecerme o te regreso pa' tu pueblo. ?¡Ah, no... eso no! ¡Yo tengo que triunfar en la capital! Le prometí a mis papás que no regresaría sin realizarme como una distinguida secre. ?¡Pues flojita y cooperando! Los erectos pechos de la morena reaccionaron queriendo ser mordisqueados. ?¡Ah, canijo padrino! ¡Ya me calentó el anafre!
Publicaciones dirigidas al género femenino. Las historietas dirigidas al género femenino sólo son ocho. Ello se explica si se considera que el mercado de publicaciones para la mujer es dominado por las revistas que ofrecen no sólo entretenimiento, sino también ciertos servicios.
En los expendios de periódicos y revistas, en julio de 2000, se podían encontrar 25 publicaciones dirigidas a este sector de la sociedad, dominando las que tenían o tienen como fin "buscar pareja" y las de "orientación conyugal", con siete y seis títulos, respectivamente.
También las hay de sexo (las consideradas porno), horóscopos, belleza, moda, salud y remedios, así como recetas culinarias. Editorial Televisa ha logrado coptar al público femenino con sus diversas publicaciones, que satisfacen en gran medida los tópicos enlistados anteriormente.
Pero no sólo eso, desde hace algunos años ha ganado cada vez más terreno entre los varones.
Esta filial del consorcio de Emilio Azcárraga Jean ha logrado consolidarse como puntal en el mercado de las publicaciones familiares merced a su filosofía de que "el medio impreso ha sido, y seguirá siendo, un elemento significativo en la vida cotidiana del mundo contemporáneo". Y en ese sentido, determina los diferentes rubros que cubre: "Las revistas e impresos que presentamos, se explica en un documento público de Televisa, abarcan todos los temas de interés para lectores que van desde la mujer profesionista, el ama de casa, hasta el hombre que se preocupa por sí mismo, su profesión y familia. "También contamos con publicaciones que presentan lo último en moda, artistas, arte, salud, nutrición, sexualidad, pareja, viajes y deportes. Además se cuenta con revistas especializadas para profesionales del ramo que se interesan por actualizarse y aprender sobre computación, videos, costura, tejido, tecnología, mecánica, etcétera."
Editorial Televisa incluye en su catálogo a Buen Hogar, Cocina fácil, Cosmopólitan, Marie Claire, Muy interesante, Quo, Men's Health, National Geographic (edición en español), Furia Musical, Geo Mundo y Mecánica popular, entre otras. Sin embargo, así como las historietas de sexo dominan el mercado popular, en el de las revistas familiares se imponen las que consignan las novedades sobre el universo del espectáculo y sus estrellas, de manera particular Tv y novelas y Teleguía y sus competidoras Tv notas y Mi Guía.
Las lectoras, en su mayoría, encuentran en aquéllas el encanto cotidiano de la noticia indiscreta.
Los públicos infantil y juvenil. En el rubro de las publicaciones periódicas denominadas cómics, son acaparados por Editorial Vid, la cual tiene penetración también en Argentina, Chile y Colombia.
Con 45 años de antigüedad, cuenta con un fondo editorial de 33 títulos, cuya periodicidad oscila entre lo catorcenal y lo bimestral. Anualmente edita 516 títulos, que ascienden a un tiraje de 10 millones 884 mil ejemplares.
Sus revistas con más alto tiraje son Dragon Ball y Dragon Ball Z, con 66 mil ejemplares mensuales cada uno. Les siguen Los Simpson, con 56 mil por bimestre.
Todos ellos están dirigidos al sector juvenil.
En el rubro infantil destacan, en tanto, el Pájaro loco, Los pequeños Tom y Jerry, y Tom y Jerry; para adultos (mayores de 18 años), Spiderman, X-Men, Batman, Superman, Spawn, Kiss Physco Circus y ediciones especiales.
Nota. Ya no mencionan aquí "los cuentos", unas publicaciónes muy leídas por mi generación Lágrimas y Risas el Memín Pingüín, que ahora resulta que es Pinguín...

¿QUE HACER?
Ante este fenómeno de preferencia por las revistas e historietas periódicas, Juan Villoro propone inculcar el hábito de la lectura de calidad desde la infancia.

Es en ese territorio, el de la niñez, donde queda contrastado el sentido dramático de las cifras dadas a conocer a lo largo de este reportaje. Villoro lo plantea así:

"La única forma de remediar esto es crear un hábito de lectura desde la infancia, y ahí sí soy optimista. Por primera vez hay editoriales que publican cosas de calidad para los niños y ya se da el caso de familias donde los niños son más cultos que los adultos".
"Leer chatarra no es leer, como tampoco podemos considerar que son muy cultas las personas que leen sin cesar los mensajes en las cajas de cereales (...) La única manera de medir la lectura real, como ejercicio intelectual, son los libros, las revistas y los periódicos con contenidos culturales. Y no hay duda que en ese rubro el hábito de lectura está en la lona", plantea Juan Villoro.
http://www.jornada.unam.mx/2001/01/17/05an1cul.html

Medio libro o tres al año no es suficiente. En otros países Y ahora que los libros han subido ofensivamente, el panorama para actividad editorial en general es sombrío, pero hay muchos recursos para salvar este punto desfavorable.No es comercial pero la Sria. de Cultura Gobierno del D.F. tiene desde hace años un Programa de Fomento a la Lectura. A reserva de revisar el dato, me parece que hace años Alejandro Aura (q.p.d.) creó los Libro Clubes en la ciudad y mal que bien se inició algo muy bueno. Siguen funcionando y creo que podrían desarrollarse mejor si más ciudadanos se interesan en ellos.La idea ahora sería hacer que se estos clubes se multipliquen en cada colonia y que haya expertos en motivación a la lectura que los visiten y especialmente dirigirse a los niños, porque este mal se tiene que combatir desde la raíz, que es la educación de la niñez.

MANOS A LA OBRA.


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